martes, 23 de agosto de 2016

Apretar cinturones luego del Brexit



No está lejos de nuestro alcance los efectos que causará el Brexit a la economía mundial, pues si bien las relaciones comerciales con Gran Bretaña que tiene Bolivia son casi nulas, el efecto globalizador de este suceso (histórico) de hecho nos afectará.

Estos son algunos datos actuales referentes a las exportaciones de nuestro país en el último semestre: sumaron 3.324 millones de dólares, registrando una caída del 28% en términos de valor y un 5% en términos de volumen comparadas al mismo periodo de 2015. Por su parte, las ventas externas de hidrocarburos y minerales representaron el 76% del total exportado, debiendo destacar además que los productos que aumentaron en exportaciones fueron la soya y sus derivados, la castaña, el café y la joyería.

Vemos que la generación de divisas de nuestro país va sufriendo una constricción, y los datos, tanto en valor absoluto como en términos porcentuales, no son alentadores, pues los índices y cifras en cierto modo se tornan alarmantes. Ampliando esta información podemos mencionar que en cuanto a exportaciones de productos tradicionales, estos tienen una disminución del 33% (equivalente a 1.233 millones de dólares) y que las exportaciones no tradicionales se redujeron en un 6% (referente al mismo periodo comparativo).

Ahora bien, para poder realizar proyecciones al respecto debemos analizar el contexto internacional. El mundo despertó el viernes 24 de junio, luego del plebiscito denominado Brexit (Gran Bretaña fuera de la Unión Europea), sintiendo los efectos de este, tomando en cuenta que el 25 de junio las bolsas del mundo perdieron unos 2 millones de dólares; que el valor de la libra esterlina bajó en un 31% (la mayor caída en su historia en un solo día) y que la deuda británica fuera de “estable” a “negativa”, según la clasificadora de riesgo Moody´s. Eso sin contar la dimisión del primer ministro David Cameron.

Las consecuencias a mediano y largo plazo de esta decisión británica son difíciles de medir, porque tienen dos años para negociar la salida de Gran Bretaña de la UE y las negociaciones pueden tomar muchos caminos. Pero lo que sí sabemos es que el libre flujo de bienes, servicios, capitales y personas entre los 27 países restantes de la EU y Gran Bretaña se verá afectado por el Brexit.

Como consecuencia lógica, se avecina una caída significativa de la libra que afectará a todo el mundo —incluyendo a América Latina— porque esta devaluación tendrá un efecto directo en el fortalecimiento del dólar; el alza del dólar hace subir instantáneamente la deuda externa en dólares, habiendo preocupación por lo expuesta que está la deuda china al dólar.

Por si fuera poco, los expertos predicen que la recesión para Reino Unido llegará hasta el 3% en el primer año de la ruptura. Eso arrastrará hacia abajo a los otros miembros de la UE; algunos estiman que Europa perderá medio punto porcentual de su PIB por cada punto porcentual que pierda Inglaterra, por cuanto una recesión de Europa ocasionará una recesión de los Estados Unidos —al ser Europa el mercado más importante para ese país—, la que, por efecto dominó, causará una recesión en todo el mundo.

Con el análisis precedente, identificamos que se avecina una recesión mundial ya declarada y que la dependencia de nuestro país a exportar materias primas y productos tradicionales se verá afectada, incluso más de lo que ahora muestran los datos de exportaciones. Entonces, ¿no será tiempo de apretar cinturones y cambiar el motor productivo de nuestro país? ¿No será tiempo de modificar nuestras políticas internas y negociaciones internacionales? ¿No será tiempo de guardar recaudo frente a años de vacas flacas? Considero que sí.

Identificamos que se avecina una recesión mundial ya declarada y que la dependencia de nuestro país a exportar materias primas y productos tradicionales se verá afectada, incluso más de lo que ahora muestran los datos de exportaciones…

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