martes, 29 de agosto de 2017

Próximo riesgo de una crisis económica se esconde a plena vista



Aveces la bomba de tiempo a punto de explotar está en los rincones del sistema que parecen aburridos y seguros.

Hace una década, pasé una noche en vela preocupándome por un contenedor de basura español. ¿La razón? El jueves 9 de agosto de 2007 los mercados financieros repentinamente se congelaron.

Debido a que yo estaba a cargo del equipo de mercados del Financial Times, pasé dos días tratando frenéticamente de identificar la razón del pánico. Nadie la sabía, pero ese fin de semana me desperté de repente en medio de la noche con una imagen de un contenedor de basura español en mi mente.

Un mes antes había asistido a una conferencia crediticia en Barcelona, donde leí folletos sobre una entidad poco conocida, y supuestamente segura, conocida como "vehículo de inversión estructurado" o SIV, por sus siglas en inglés. El material me había parecido extremadamente aburrido. Por eso, en el camino de vuelta a casa, arrojé los papeles en un contenedor de basura del aeropuerto y los olvidé, pero, de alguna manera, mi subconsciente sabía que había cometido un error. Así es que me desperté y me metí en línea para descubrir lo que había dejado en ese contenedor.

Al amanecer, ya me había dado cuenta de que esos productos de inversión ampliamente ignorados eran los principales responsables del misterio del mercado: los detalles eran complejos, pero, esencialmente, estos SIV contenían tóxicas hipotecas y estaban plagados de peligrosos desequilibrios entre activos y pasivos que habían causado pánico entre los inversionistas.

Hay una lección en esta diminuta porción de mi historia personal, conforme contemplamos lo sucedido en el pasado en este décimo aniversario del drama para evaluar lo que pasó.

En algunas ocasiones, los choques del mercado ocurren porque los inversionistas han asumido apuestas obviamente arriesgadas; sólo basta con considerar la burbuja tecnológica de 2001, pero otras crisis no involucran fondos de cobertura de alto riesgo o productos que son evidentemente peligrosos. Más bien, existe una bomba de tiempo a punto de explotar oculta a plena vista, en los rincones del sistema financiero que parecen tan aburridos, tan seguros o tan técnicamente complejos que tendemos a no prestarles ninguna atención.

En la crisis del mercado bursátil de 1987, por ejemplo, la bomba de tiempo fue la proliferación de las llamadas “estrategias de aseguramiento de cartera”, un producto que se suponía fuera aburrido porque parecía proteger a los inversores contra las pérdidas. En el choque del mercado de los bonos de 1994, los choques fueron el resultado de los “swaps” en las tasas de interés, las cuales habían sido anteriormente ignoradas porque, en ese momento, se les consideraban “geeky”.

En 2007 no sólo fueron los SIV los que sirvieron de desencadenante. Otro problema lo representaron productos como las obligaciones colateralizadas por deuda (CDO, por sus siglas en inglés) o las permutas de incumplimiento crediticio (CDS, por sus siglas en inglés), las cuales también habían sido ignoradas.

La buena noticia actualmente es que no parece que el sistema financiero se esté enfrentando a una amenaza inminente de que otra “aburrida” bomba de tiempo cause estragos. Los bancos occidentales están bien capitalizados, los reguladores están alertas, la economía global está creciendo y los bancos centrales están proporcionando apoyo monetario.

La mala noticia es que precisamente porque el sistema se ha vuelto tan tranquilo y tan cargado de dinero, existe despreocupación; y no sólo sobre los peligros de las apuestas claramente arriesgadas (como, por ejemplo, los bonos argentinos), sino también sobre los peligros de los activos “seguros”.

Consideremos el mundo de los fondos de inversión cotizados (ETF, por sus siglas en inglés). Este sector recientemente se ha disparado en tamaño: con más de 4 billones de dólares en activos gestionados a nivel mundial y cerca de 3 billones de dólares en Estados Unidos, eclipsa a los fondos de cobertura. Los ETF no suelen atraer mucha atención, ya que el sector, una vez más, parece ser “geeky” y aburrido.

Sin embargo, acarrean profundas consecuencias: Marko Kolanovic, un estratega sénior de JPMorgan, estima que los inversionistas pasivos y cuantitativos actualmente representan alrededor del 60 por ciento de la industria de gestión de activos de capital estadounidense, un aumento frente a menos del 30 por ciento hace una década.

Esto está cambiando los flujos del mercado de maneras potencialmente impredecibles que los inversionistas y los reguladores no entienden completamente, y produciendo algunos productos esotéricos. Este año, por ejemplo, los inversionistas se han precipitado hacia un abstruso ETF de “VIX Inverso” (el VIX es el índice de volatilidad del mercado de opciones de Chicago) que se beneficia de la baja volatilidad. Este ETF actualmente ocupa el lugar 34 entre los títulos accionarios más negociados del mundo (intercambiando manos con más frecuencia que las acciones de Chevron o Pfizer) y ha producido casi un 100 por ciento de rendimiento este año. Parece haber distorsionado las medidas de volatilidad este año, creando una impresión de calma, pero esas negociaciones VIX pudieran desencadenar un efecto látigo si el sentimiento cambia.

Consideremos los bonos del Tesoro. La mayoría de los inversionistas suponen que estos bonos son el pilar de las finanzas modernas libres de riesgo, y que los rendimientos de los bonos del Estado se mantendrán bajos durante mucho tiempo, pero hace tan sólo unos días Alan Greenspan, el expresidente de la Reserva Federal, advirtió que los precios de los bonos “están en una burbuja” y que “cuando las tasas de interés reales a largo plazo se eleven, es probable que se eleven considerablemente rápido”.

De ser así, esto pudiera generar algunas inesperadas reacciones en cadena en las carteras de bonos y derivados de los inversionistas, los bancos y las compañías de seguros. Y si el Congreso estadounidense no logra elevar el techo de la deuda este otoño (primavera para el hemisferio sur), provocando un impago técnico en algunos bonos del Tesoro, también pudieran surgir más ciclos de retroalimentación.

No me malinterpreten. No estoy argumentando que tales choques sean inminentes o probables, pero el punto clave es éste: si queremos evitar una repetición de lo sucedido en 2007, debemos seguir cuestionando nuestras suposiciones y mirando con detenimiento las partes del sistema que parecen “aburridas” y “geeky”.

Nuestros contenedores mentales a veces pueden albergar bombas de tiempo; particularmente cuando los inversionistas están embriagados con un auge de los precios de los activos.

7 puntos clave en la renegociación por el Tlcan

Después de meses de bravata, explosiones y febril cabildeo por parte de la industria para salvar el pacto de 23 años que sirve de base a cómo se hacen negociaciones en más de un cuarto de la economía global, los funcionarios llegaron a Washington la semana pasada para comenzar a renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan).

A continuación, se encuentran algunos temas importantes en las conversaciones del Tlcan.

1.- El reloj político sigue avanzando

Las tres partes han establecido un ambicioso calendario para las negociaciones con el objetivo de terminar las conversaciones a principios del próximo año. La razón principal de ese apremio es la política. Las elecciones mexicanas en julio de 2018 y las estadounidenses de mitad de mandato en noviembre de ese año juegan un papel preponderante. En particular, los funcionarios de Estados Unidos y México están preocupados por las encuestas que muestran al populista de izquierda Andrés Manuel López Obrador liderando la carrera presidencial. Si las negociaciones del Tlcan se retrasan, los funcionarios mexicanos temen que puedan verse envueltas en la campaña electoral, y los estadounidenses preferirían no negociar con López Obrador, quien ha acusado a Trump de conducir una “campaña de odio” contra México.

2.- Reducir el déficit

La administración de Trump ha convertido en su prioridad dominante el eliminar el déficit comercial anual de más de 60 mil millones de dólares con México durante las negociaciones. Eso concuerda con la misión del Trump de “Estados Unidos primero” para traer empleos de fabricación de vuelta al país. Pero no está claro cómo podría lograrse. La industria automotriz, que representa casi la totalidad del déficit, sostiene que los datos existentes distorsionan el comercio que ahora presencia automóviles y piezas cruzando la frontera, hacia y desde Canadá y México varias veces, y que es vital para su competitividad internacional. La preocupación mexicana es que Estado Unidos pudiera tratar de requerir que una cierta cuota de la manufactura se realizara dentro de Estados Unidos.

3.- Reescribir las “reglas de origen”

Cada acuerdo comercial contiene reglas que rigen la cantidad de producto que se necesita fabricar dentro de un bloque con el fin de calificar para los beneficios comerciales. La administración Trump ha calificado las “reglas de origen” del Tlcan como obsoletas, y argumenta que han contribuido a una migración de la manufactura a México. Ciertas personas dentro de la industria automotriz admiten que quizá sean necesarias algunas actualizaciones de las reglas para tomar en cuenta los nuevos componentes, como pantallas táctiles o baterías para automóviles eléctricos. Pero los líderes de la industria están luchando contra las propuestas para elevar el límite del 62,5 por ciento para los automóviles. Ellos argumentan que pudiera ser contraproducente para Estados Unidos porque el relativamente bajo 2,5 por ciento de arancel que Estados Unidos aplica a las importaciones de automóviles de fuera del Tlcan pudiera permitir a los fabricantes de automóviles salirse del acuerdo por completo.

4.- Camino hacia el “comercio regulado”

Un temor es que, en busca de una mejor balanza comercial, la administración Trump insista en imponer nuevas restricciones en la forma de un uso más extendido de las cuotas. Eso representaría un cambio hacia el llamado “comercio regulado”. Las cuotas ya son una característica del comercio dentro del Tlcan en el ámbito de los productos agrícolas sensibles, como el azúcar y los productos lácteos. Sin embargo, ir más allá en el Tlcan 2.0 pudiera ocasionar que cesen las conversaciones.

5.- Salarios más altos en México

Las tres partes han comenzado a describir la meta de las nuevas negociaciones como una “modernización” del Tlcan. Eso significa añadir capítulos sobre cosas como el comercio electrónico, pero la administración de Trump y los sindicatos estadounidenses también quieren que las nuevas normas laborales obliguen a subir los salarios en México y así reducir la ventaja de costos que atrae a las fábricas al sur de la frontera. México había aceptado nuevas reglas de salario mínimo como parte del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) que Trump desechó, y los sindicatos han argumentado que las reglas del TPP no fueron suficientemente estrictas.

6.- Disputa sobre resolución de disputas

Estados Unidos quiere desechar una característica del Tlcan conocida como el “Capítulo 19”, que permite a Canadá y México impugnar las medidas “antidumping” (contra la exportación de productos debajo del costo de producción) y otras medidas comerciales impuestas por Estados Unidos, pero ésa es una línea roja para Canadá, y la historia sirve de testigo de que es poco probable que Ottawa ceda.

7.- El riesgo político

Ni Canadá ni México ni la mayoría de los negocios de Estados Unidos querían reabrir el Tlcan. La principal razón (más allá de la economía) era el riesgo político, el cual aún persiste. Si se logra un acuerdo, no está claro si podrá sobrevivir una votación en el Congreso. Es casi seguro que los demócratas se opongan a cualquier cosa negociada por la actual administración, y muchos republicanos en pro del comercio también se sienten incómodos con algunas de las demandas de Trump.

China tiene más que perder en la confrontación con EEUU



El impacto inmediato de una guerra comercial entre Estados Unidos y China sería peor para Beijing, según un nuevo análisis de la exposición de las compañías multinacionales al mercado chino.

Tampoco los sectores de exportación de Estados Unidos y otros países desarrollados se verían significativamente afectados por una desaceleración económica en China, señala un informe elaborado por The Conference Board basándose en datos de exportación.

El grupo de presión corporativo con sede en Nueva York reveló que las exportaciones con valor agregado de Estados Unidos y la Unión Europea hacia China eran equivalentes a 0,7 por ciento y 1,6 por ciento, respectivamente, a las producciones económicas nacionales. Incluso en países vecinos, como Japón, la cifra era sólo 2,1 por ciento.

Las exportaciones de valor añadido de China hacia Estados Unidos, por el contrario, eran equivalentes a aproximadamente 3 por ciento de su producto interno bruto, lo que sugiere que Beijing tiene más que perder en cualquier enfrentamiento comercial con la administración Trump.

“Una guerra comercial entre Estados Unidos y China no parece ser una amenaza importante para la economía de Estados Unidos”, dijo Erik Lundh, un economista principal de The Conference Board.

Sin embargo, Lundh advirtió que los daños colaterales de una guerra comercial entre las dos economías más grandes del mundo serían considerables para ambas partes.

“Una guerra comercial entre Estados Unidos y China puede ser bastante dolorosa para Estados Unidos”, dijo, señalando que los consumidores estadounidenses serían afectados por la subida de los precios de los bienes importados.

La semana pasada, Steve Bannon, el polémico asesor político del presidente estadounidense Donald Trump quien fue destituido el viernes pasado, dijo que Estados Unidos y China están inmersos en una “guerra económica” en la que sólo puede haber un ganador.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de China respondió que ambas partes sufrirían en caso de un aumento de fricciones comerciales entre los dos países.

En su informe publicado el lunes de la semana pasada, The Conference Board desglosa los datos comerciales tradicionales que trata, por ejemplo, un tractor canadiense vendido en China como una exportación totalmente canadiense aunque fue parcialmente construido con componentes de origen estadounidense. Las cifras de The Conference Board en cambio cuentan los componentes estadounidenses del tractor canadiense como exportaciones estadounidenses a China.

Del mismo modo, los componentes procedentes de Corea del Sur y Taiwán para los iPhone hechos en China que finalmente se venden en Estados Unidos cuentan como exportaciones coreanas y taiwaneses a Estados Unidos.

El informe reveló que aunque las exposiciones directa e indirecta de las compañías multinacionales a todo (desde las políticas monetarias chinas hasta el turismo saliente) “se están intensificando en términos de alcance y magnitud”, desde una perspectiva comercial “el mundo, por lo general, depende poco de China”.

Las excepciones notables son las de Corea del Sur y los grandes exportadores de recursos naturales como Australia, cuyas exportaciones con valor añadido a China son equivalentes al 6,8 y 4,4 por ciento, respectivamente, de sus producciones económicas anuales. Beijing ha utilizado su poder económico sobre Seúl, en un intento de impedir el despliegue de un sistema antimisiles estadounidense.

Las cifras comerciales que capturan la complejidad de las modernas cadenas de suministro, haciendo un seguimiento del origen de los componentes en lugar de sólo los productos acabados, tienden a mostrar que los desequilibrios comerciales bilaterales son, a menudo, exagerados.

En marzo, The Conference Board calculó que, basado en exportaciones de servicios y mercancías con valor añadido, el déficit comercial estadounidense con China en 2014 era de 200 mil millones de dólares, casi la mitad del déficit de 360 mil millones sobre la base de datos comerciales tradicionales.

China es el mayor importador de alimentos y energía del mundo, con compras de aproximadamente el 20 por ciento de las exportaciones mundiales en ambos sectores. También es el cliente dominante para muchos pequeños países ricos en energía. En 2015, China compró del 40 al 90 por ciento del petróleo crudo producido por Congo, Angola, Omán, Yemen y Sudán del Sur.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Ecuador vende su avión y autos por la crisis económica

“La situación económica requiere de medidas de austeridad”, la venta inmediata de los “automóviles de lujo del Gobierno” y la reducción del 10% en los salarios de los funcionarios de mayor nivel. Además se venderá el avión presidencial, dijo Lenin Moreno.



El expresidente ecuatoriano Rafael Correa tildó de “demagógicas e incompetentes” las decisiones de su sucesor, Lenín Moreno, luego de que éste dispusiera vender uno de los dos aviones presidenciales, inmuebles y automóviles de lujo en poder del Estado y bajar 10% el salario de altos funcionarios para capear la mala situación económica del país. Moreno dio a conocer estas medidas a través de un mensaje televisivo difundido la noche del lunes. Posteriormente, el mandatario agradeció “la comprensión de los servidores públicos de nivel jerárquico superior. Ustedes son los primeros en saber que su aporte para sortear la crisis es un gesto patriótico y solidario”. Argumentó que con el dinero que se recaude se impulsará su propuesta de campaña de construir 325.000 viviendas en cuatro años, más de la mitad sin costo para los futuros propietarios y el resto con una mínima cuota mensual. Moreno ha reconocido que la situación económica en que encontró el país es “crítica”, por lo que es necesario poner en marcha acciones de austeridad como la reducción del gasto público. Correa, quien actualmente vive en Bélgica después de gobernar Ecuador por más de diez años, replicó en Twitter: “¡Pura demagogia e incompetencia! Las medidas para enfrentar la crítica situación económica (en realidad, para pagar sus promesas de campaña y oscuros pactos políticos) es vender un avión presidencial, los “autos de lujo”, y los bienes de INMOBILIAR”. Además destacó: “que no sacrifiquen el avance del país por sus odios”, y cuestionó “¿cuándo empezarán a trabajar y se dejarán de mentiras y payasadas?... Recuerden: el cinismo, la traición y la mediocridad serán efímeros”. Correa, antiguo amigo de Moreno y compañero del partido de gobierno Alianza País, había dicho poco antes de dejar el poder que “la mesa queda servida” al destacar la buena marcha de la economía, pero según Moreno los hechos muestran algo diferente. Moreno asumió el poder el 24 de mayo para un periodo de cuatro años y todo apuntaba a que daría continuidad a la gestión de Correa, de quien fue vicepresidente, pero en las últimas semanas han surgido discrepancias y enfrentamientos a través de mensajes en redes sociales entre el exmandatario y el actual gobernante.

martes, 8 de agosto de 2017

China quiere un TLC con el Mercosur

El consejero económico y comercial de la embajada de la República de China en Uruguay, Zhou Quan, dijo ayer que el país asiático tiene “intenciones de negociar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Mercosur y Uruguay”..

Con respecto a la posibilidad de un TLC entre el gran país oriental y el pequeño suramericano, el diplomático destacó que “el Gobierno chino siempre tiene una actitud muy positiva y abierta para suscribir un tratado que pueda promover aún más nuestras relaciones comerciales y económicas con el Uruguay”.

“El tema es que Uruguay también es parte del Mercosur, entonces, dentro de ese bloque tiene que cumplir algunas condiciones o suscribir algunos documentos con ellos para posibilitar un TLC”, explicó Zhou Quan, quien participa de la apertura del Seminario “Cooperación Técnica y Económica de China y su política exterior”.

En relación con esta situación, el representante chino concluyó que existen dos posibilidades “o que se dé una negociaciones entre Mercosur y China o avanzar (un TLC con) Uruguay, pero con el respaldo de los otros países miembros”.

Por su parte, el director de la Región Asia, África y Oceanía del Ministerio uruguayo de Relaciones Exteriores, Alberto Fajardo, resaltó la posibilidad de un TLC al señalar que “el deseo de todos los socios del Mercosur es el de, eventualmente, firmar un acuerdo comercial con China”.

Fajardo, asimismo, dijo que en Uruguay hubo “el deseo de establecer y firmar un acuerdo de libre comercio (con China)”, pero que éste “se ha debido postergar un poco porque es un tema que va a haber que coordinarlo con nuestros socios en Mercosur”.

lunes, 7 de agosto de 2017

Desarrollo de la economía global se afianza



La economía global se mantiene en “buen camino” y afianza su recuperación, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), que mantuvo la previsión de crecimiento mundial del 3,5% en 2017 y del 3,6% en 2018.

La institución señaló, al actualizar el informe de abril sobre perspectivas de la economía mundial, que los datos de crecimiento del primer trimestre del año fueron superiores a los esperados, en especial en economías emergentes y en varias de la zona euro.

“La recuperación del crecimiento global que proyectamos en abril se mantiene con pie firme. No hay dudas acerca de que la economía mundial está ganando ímpetu”, dijo al presentar el documento el director de Investigación del FMI, Maurice Obstfeld.

De acuerdo con el FMI, los indicadores del segundo trimestre “apuntan al afianzamiento ininterrumpido de la actividad mundial”, en concreto mediante la expansión del comercio internacional y de la producción industrial, superior a las tasas de 2015 y 2016.

Aunque la proyección de crecimiento global para los dos próximos años supera el 3,2% estimado para 2016, el FMI señaló que éste es inferior a los promedios anteriores a la crisis, sobre todo en economías avanzadas y las emergentes exportadoras de materias primas. En conjunto, las economías avanzadas y las de mercados emergentes y en desarrollo se acelerarán en 2017 con una previsión del 2% y 4,6%, respectivamente, y se mantendrán en 2018 con un crecimiento del 1,9% y 4,8%, respectivamente.

Obstfeld destacó las mejoras en Japón, China, la zona euro y México, que compensaron la rebaja en Estados Unidos.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Inversionistas extranjeros sostienen Brasil durante la recesión



Cuando la ejecutiva de propiedades israelí Mia Stark llegó a Brasil en 2013, la economía del país ya estaba comenzando su larga caída hacia lo que se convertiría en la peor recesión de su historia.

Impertérrita, la directora ejecutiva en Brasil del grupo israelí de centros comerciales Gazit Globe compró el control o las participaciones en siete propiedades ubicadas en lugares privilegiados de la ciudad más grande en el país más grande de Latinoamérica, invirtiendo 2 mil millones de reales (635 millones de dólares) en los últimos cuatro años.

Desde aquel entonces, Gazit ha dado un vuelco a las propiedades que controla, que van desde Light (un centro comercial histórico en el encantador pero un tanto 'duro' centro de la ciudad de Sao Paulo) hasta un centro comercial en el lujoso distrito de Morumbi, afirma Stark.

"Cuando llegamos a Brasil, no sabíamos a lo que nos íbamos a enfrentar", comentó Stark. A medida que la economía se deterioraba, disminuyendo más del 7 por ciento durante los últimos dos años, ella explicó que su equipo directivo había tomado una decisión consciente. "Nosotros dijimos: '¿Sabes qué? En lugar de negatividad, vamos a buscar oportunidades de negocios'".

Los sólidos inversionistas extranjeros de largo plazo como Gazit han sostenido a la mayor economía de Latinoamérica a medida que ha sufrido no sólo la recesión, sino uno de los períodos políticos más tumultuosos de su historia.

La expresidenta izquierdista del país, Dilma Rousseff, fue destituida el año pasado por violaciones presupuestarias, mientras que su sucesor, Michel Temer, ha sido acusado de corrupción. Temer está luchando contra los cargos, los cuales han amenazado con descarrilar un programa de reforma por parte de su gobierno centroderechista destinado a restablecer las reducidas finanzas públicas del país.

Sin embargo, los inversionistas extranjeros han continuado invirtiendo dinero en Brasil a pesar de estos retos. El país recibió 78,93 mil millones de dólares en inversiones extranjeras directas (IED) durante el pico de la recesión en 2016, la séptima entrada de capital más alta del mundo, según datos del Banco Mundial.

Los analistas dijeron que esta resiliencia (el banco central reportó que la IED neta durante los 12 meses previos concluyendo a fines de mayo fue de 80,7 mil millones de dólares) se debió en parte a las entradas netas en fusiones y adquisiciones.

Las empresas y los activos brasileños se volvieron más atractivos después de una depreciación del real (la moneda del país) frente al dólar a cerca de la mitad de su valor desde que alcanzara sus máximos en 2011.

Los accionistas y compañías locales también estaban interesados en deshacerse de activos, debido a las dificultades financieras ocasionadas por la recesión o debido a las investigaciones de corrupción. Estos activos fueron a menudo arrebatados por extranjeros.

"A fin de cuentas, en comparación con otros países, Brasil ha estado recibiendo una gran cantidad de IED durante un período de tiempo relativamente largo porque hay un montón de activos a la venta", señaló David Beker, el economista para Brasil de Bank of America Merrill Lynch.

La principal investigación de corrupción, conocida como Operación Lava Jato, ha forzado desinversiones de activos por parte de compañías que van desde la petrolera estatal Petrobras hasta la constructora Odebrecht, cuyos negocios han sido devastados por las acusaciones de que participó en estrategias de soborno político.

La siguiente compañía en la fila de venta de activos es JBS, la mayor empacadora cárnica del mundo, la cual está en el centro de las acusaciones de corrupción en contra del presidente Temer.

Según la compañía de datos Dealogic, las fusiones y adquisiciones brasileñas el año pasado alcanzaron 46,6 mil millones de dólares, de los cuales cerca de 37 mil millones fueron el resultado de las fusiones y adquisiciones realizadas por inversionistas del extranjero.

China fue la mayor fuente de inversión, con cerca de 12 mil millones de dólares en negocios (incluyendo una adquisición de 9 mil millones de dólares) de una compañía de electricidad (seguida por Estados Unidos y Canadá, cada uno con aproximadamente la mitad de esa cantidad).

"Algunos de los activos locales son baratos y muchos inversionistas que tienen una estrategia de mediano a largo plazo lo consideran una buena oportunidad para posicionarse o aumentar su existente presencia en la economía brasileña", comentó Alberto Ramos, un economista de Goldman Sachs.

Sin embargo, los economistas advirtieron que poco menos de la mitad del dinero reportado como IED eran préstamos interempresariales entre compañías en el extranjero y sus filiales brasileñas y beneficios reinvertidos.

Algunos de estos préstamos interempresariales fueron básicamente operaciones de divisas para aprovechar las altas tasas de interés reales de Brasil, mientras que otros pudieran haber sido para recapitalizar subsidiarias que luchaban con la recesión.

"Solamente entre 20 y 25 por ciento de las entradas de IED en Brasil representan inversiones 'greenfield' (totalmente nuevas), es decir, dinero para construir fábricas y puertos y aeropuertos", estimó Neil Shearing, el economista jefe de mercados emergentes en Capital Economics.

Según los inversionistas, la construcción de nuevos proyectos en Brasil sigue siendo, de hecho, tan difícil como siempre debido a la burocracia del país y a la volatilidad política. Incluso Stark de la compañía Gazit comentó que prefería evitar el desarrollo de sitios desde cero debido a los retos burocráticos, aunque lo haya hecho en ciertas ocasiones.

Más bien, su estrategia era mantenerse eficiente y concentrarse en cada oportunidad de negocios; su equipo de gestión de 20 personas ha crecido poco, aunque la compañía se ha ampliado en nueve veces en términos de sus activos durante los últimos años.

Su enfoque estaba en propiedades que tenían "grandes activos" pero que estaban mal gestionadas y ubicadas dentro de un radio de siete kilómetros del centro de Sao Paulo, un área que es el epicentro de la mayor economía del continente.

"Si piensas que eres más inteligente que los lugareños y que encontrarás oportunidades de negocios sencillas, estás en el lugar equivocado", declaró Stark. A lo que agregó: "Nada es fácil".