lunes, 7 de diciembre de 2015

Perú, Filipinas y Colombia lideran inclusión financiera

El acceso a servicios financieros accesibles y diversos se está ampliando y profundizando en muchas partes del mundo, según 2015 Global Microscope de The Economist Intelligence Unit (EIU) sobre inclusión financiera.
Dos tercios de los 55 países estudiados han mejorado lo propicio de su entorno para la inclusión financiera en todas las áreas durante el último año. Perú, Colombia y Filipinas siguen a la vanguardia de la clasificación internacional de países.

Elaborado por la EIU en colaboración con el Fondo Multilateral de Inversiones (miembro del Grupo del Banco de Desarrollo Interamericano) y CAF -banco de desarrollo de América Latina-, y con soporte técnico y respaldo financiero adicionales del Centro para la Inclusión Financiera en Acción y la Fundación MetLife, Microscope fue diseñado para evaluar el progreso nacional en relación con la inclusión financiera y catalizar la reforma.
En comparación con el año pasado, los resultados del índice muestran una serie de mejoras. La puntuación promedio de los 55 países ha aumentado (de 46 a 48 puntos, en donde 100 es la mejor puntuación) y sólo un país en 2015 obtuvo una puntuación de 25 puntos o menor.
Asimismo, las condiciones a nivel mundial han mejorado este año en 10 de los 12 indicadores abarcados por el índice.
Estos avances indican que algunos elementos muy básicos de política, que son fundamentales para promover la inclusión financiera, ahora se han generalizado, señala el estudio de este año.

jueves, 3 de diciembre de 2015

El euro sube ante el dólar, tras anuncio del BCE

El euro subía este jueves (3 de diciembre) ante el dólar, después de que el Banco Central Europeo (BCE) anunciara medidas de estímulo monetario menos ambiciosas de lo que esperaban los mercados.

Sobre las 17.00 GMT, la moneda única europea cotizaba a 1,0898 dólares frente a los 1,0619 dólares del cierre del miércoles. El euro también ganaba terreno ante la moneda japonesa, a 134,11 yenes contra los 130,83 yenes de la víspera.

El dólar caía levemente ante la divisa nipona, a 123,05 yenes contra 123,81 yenes el miércoles.

La onza de oro cerró en 1.055,45 dólares en el fixing de la tarde, frente a los 1.055,40 dólares del miércoles.

Cotizaciones del miércoles 22.00 GMT 

EUR/USD 1,0619

EUR/JPY 30,83

EUR/CHF 1,0816

EUR/GBP 0,7104

USD/JPY 123,81

USD/CHF 1,0185

GBP/USD 1,4948

Cotizaciones del jueves 17.00 GMT

EUR/USD 1,0898

EUR/JPY 134,11 1

EUR/CHF 1,0896

EUR/GBP 0,7219

USD/JPY 123,05

USD/CHF 0,9997

GBP/USD 1,5095

miércoles, 2 de diciembre de 2015

La recesión brasileña se ahonda en el tercer trimestre

La recesión de la economía brasileña se ahondó en el tercer trimestre del año con una contracción del 1.7 por ciento respecto a los tres meses precedentes, según datos oficiales hechos públicos ayer.

La mayor economía de Latinoamérica se contrajo en el tercer trimestre un 4.5 por ciento en comparación con el mismo periodo de 2014 y encadenó su tercer trimestre consecutivo en números negativos, un reflejo de la aguda crisis económica que atraviesa el país.

Con su popularidad completamente dañada, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, lanzó a inicios de año un paquete de ajuste fiscal para corregir las desequilibradas cuentas públicas, que han incluido una reducción de gastos, un aumento de la recaudación a través de la vía tributaria y una restricción al crédito. Estas medidas, junto con la escalada de la inflación, la pérdida de la confianza y el alza del desempleo, han golpeado la inversión y el consumo, complicando todavía más los indicadores macroeconómicos del país.

Según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística, la inversión en producción, que enlazó su novena caída consecutiva, retrocedió en el tercer trimestre un 4 por ciento .

Analista dice que lo peor no ha llegado: Retroceso agrícola acelera caída económica en Brasil

El fuerte declive del 4,5% del Producto Interior Bruto (PIB) brasileño durante el período julio-septiembre con respecto al tercer trimestre de 2014 se suma a la contracción del 1,7% si se toma en cuenta el período abril-junio de 2015.

El desplome del crecimiento económico en el gigante sudamericano a nivel interanual fue el peor desde que comenzó la serie histórica hace 19 años, en 1996, según reveló el oficial Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

A su vez, la caída intertrimestral del 1,7% fue mayor a la esperada por los analistas del mercado, quienes aguardaban una bajada de “apenas” el 1,3 por ciento. Ambas cifras no hacen más que reflejar el agravamiento de la recesión iniciada en el segundo trimestre de 2015.

EXPERTO

“La economía de Brasil está en el Centro de Tratamiento Intensivo, y va a continuar muy mal durante los próximos trimestres. Todavía no está en el fondo del pozo y va a empeorar, por lo menos hasta mediados de 2016″, aseguró André Perfeito, economista jefe de Gradual Investimentos en San Pablo.

Economistas consultados por el periódico económico brasileño Valor esperaban una caída de 1,3% en el tercer trimestre en relación al segundo, y de 4,2% en relación al tercero de 2014.

DE MAL EN PEOR

La mayor economía de América Latina va de mal en peor: de enero a septiembre, el PIB acumula una caída de 3,2% en relación al mismo período de 2014, también la mayor caída acumulada desde el inicio de la serie en 1996.

En el acumulado de los últimos cuatro trimestres, la contracción del PIB es de un 2,5 por ciento.

PERSPECTIVAS

El mercado proyecta un retroceso del PIB de 3,19% durante 2015 y de 2,04% en 2016. Y si se confirman los dos años consecutivos de recesión, sería la primera vez que esto ocurre en 85 años, desde 1930-31.

La caída del PIB en el tercer trimestre estuvo liderada por el retroceso en el sector agropecuario (-2,4%), la industria (-1,3%) y los servicios (-1 por ciento).

martes, 1 de diciembre de 2015

El comercio es el arma más poderosa de China

Este momento debería haber sido terriblemente vergonzoso para el primer ministro de Malasia Najib Razak (quien se encuentra envuelto en un escándalo) para reunirse con el líder del mundo libre y con el del mundo "no tan" libre. El fondo de desarrollo que él ayudó a formar, 1Malaysia Development Berhad (1MDB), es objeto de múltiples investigaciones internacionales en relación con sospechosas transacciones. El fondo, agobiado por una deuda de 11 mil millones de dólares, está luchando por mantenerse a flote.

En lugar de ello, Najib (quien recientemente se regocijó al encontrar 700 millones de dólares en su cuenta bancaria personal procedentes de un donante anónimo del Medio Oriente) parecía saborear la oportunidad de dar la bienvenida al presidente de Estados Unidos y al primer ministro chino, quienes estaban en Kuala Lumpur la semana pasada para asistir a reuniones regionales.

Y Najib debería haberla disfrutado. Barack Obama (quien necesita urgentemente a Najib para apoyar una extensa agenda que cubre desde la lucha contra el terrorismo hasta el libre comercio) fue definitivamente moderado con el líder, quien está acusado de malversación de fondos estatales en una escala masiva. Entre otras cosas, Obama elogió a Malasia como "extraordinariamente útil" en la lucha contra el Estado Islámico (EI) con una contrastante narrativa moderada del Islam.

El presidente Obama también reconoció la importancia de Malasia como signatario del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), un pacto comercial que Washington espera que una a Estados Unidos con la región más dinámica del mundo y complementará su muy discutido (aunque no realmente puesto en práctica) pivote militar hacia el Pacífico.

Li Keqiang, el líder chino, fue todavía más allá. Él colmó a Najib de regalos, como si 700 millones de dólares no fueran suficiente. La compañía estatal Grupo General de Energía Nuclear de China (CGN, por sus siglas en inglés) pagó 2,3 mil millones de dólares para comprar activos de energía pertenecientes a 1MDB, aliviando así el sufrimiento ocasionado por la deuda. Li habló animadamente sobre el potencial de otras grandes inversiones chinas, incluyendo un enlace ferroviario de alta velocidad desde Kuala Lumpur hasta Singapur. Los dos intercambiaron compras de las deudas de cada quien como si fueran amantes intercambiando poemas.

El ascenso de China habitualmente representa a los países asiáticos una decisión difícil. En el caso de Australia, por ejemplo, ¿cómo debería equilibrar sus intereses comerciales con China, con mucho su mayor socio comercial, en contraste con sus serios intereses de seguridad con Estados Unidos? La respuesta es que no siempre es fácil. Australia (cuyos 24 años de crecimiento libres de recesión se deben en gran parte a una demanda de materias primas por parte de China que hasta ahora ha sido voraz) tiene una relación delicada con su benefactor económico. Sídney ha sido cautelosa acerca de las inversiones chinas en campos agrícolas, telecomunicaciones y minerales.

Sin embargo, para los países menos acaudalados puede existir una alternativa: enfrentar a uno contra el otro para obtener el mejor trato posible. Un ejemplo de ello es Pakistán. Islamabad, intermitente aliada de Washington, se ha mantenido constantemente cerca de Beijing. El país ha sido premiado con la promesa de grandes inversiones en sus deteriorados sectores de energía y transporte. China ha hablado grandiosamente de la construcción de un corredor de 1.800 millas de longitud que une al puerto de aguas profundas paquistaní en Gwadar con su inestable región de Xinjiang. La materialización de sólo una fracción de los 46 mil millones de dólares que Beijing prometió podría conllevar un efecto transformador.

Indonesia también ha actuado con astucia. Recientemente, el país creó un enfrentamiento no de China contra Estados Unidos, sino contra Japón. Después de años de hablar con Tokio sobre un tren bala de 5 mil millones de dólares, en el último minuto Yakarta decidió aceptar la propuesta china. Beijing ofreció un acuerdo de financiamiento demasiado bueno como para dejarlo pasar. Los sorprendidos diplomáticos japoneses prometieron redoblar sus esfuerzos para ganar el enlace ferroviario de Kuala Lumpur a Singapur que también está en la mira de Beijing.

Este tenue tipo de altercados comerciales (aunque menos propenso a conseguir titulares que las disputas sobre islas artificiales en el mar de China Meridional) puede resultar ser más significativo. Si Washington tiene el TPP, Beijing cuenta con el Acuerdo de Asociación Económica Integral Regional (RCEP, por sus siglas en inglés). Estados Unidos tiene el Banco Mundial y el Banco Asiático de Desarrollo (ADB, por sus siglas en inglés). En la actualidad Beijing cuenta con el Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (AIIB, por sus siglas en inglés), el cual podría poner en marcha proyectos de financiación el año próximo.

La mejor ventaja de Beijing puede ser su iniciativa "Un Cinturón, una Ruta" diseñada para unir China con Europa y Medio Oriente a través de vías férreas, carreteras y puertos que abarcan el centro de Asia y los océanos Pacífico e Índico. Para los múltiples países que se encuentran a lo largo de esas rutas, desde Myanmar y Kazajistán hasta Indonesia y Sri Lanka, esto representa ventajas en dinero y en construcción. Y el dinero manda.

Sin embargo, el dinero sólo tiene poder hasta cierto punto. Myanmar, Sri Lanka y Filipinas se han resistido a la fuerza gravitacional de China. La reforma política y las propuestas de Myanmar dirigidas a Washington fueron impulsadas por el miedo de los generales de estar endeudados con Beijing. Los votantes de Sri Lanka expulsaron al expresidente Mahinda Rajapaksa porque era percibido como demasiado amigable con China. Y Filipinas ha dado prioridad a sus preocupaciones de seguridad sobre las económicas, arriesgando provocar la ira de China (y los boicots de bananas) al llevar a Beijing ante el tribunal internacional por una disputa de soberanía.

Está claro que existe una batalla para ganar los corazones y las mentes de Asia. Y se ganará con la ayuda tanto de ingenieros como de estrategas militares.

Macri enfrenta batalla con el banco central de Argentina

Es una medida de los desafíos que enfrenta Mauricio Macri como presidente electo de Argentina que en la víspera de su victoria electoral, mientras el champán se enfriaba en la nevera y la mayoría de las mentes argentinas estaban en otro lugar, el banco central emitiera un decreto furtivo que le permite atracar de los depósitos bancarios.

En un intento de reforzar las precariamente bajas reservas de divisas, la institución ordenó a los bancos argentinos vender la mitad de sus activos en dólares a un tipo de cambio desfavorable. Para el equipo de Macri fue sólo otra razón por la cual el jefe del banco central Alejandro Vanoli tiene que ser despedido.

"El banco central es nuestro problema más urgente", dijo Federico Pinedo, diputado y uno de los líderes del partido Pro de Macri, quien ha presentado una demanda judicial contra Vanoli que provocó una redada policial en el banco hace dos semanas.

La medida llegó al corazón de los problemas más acuciantes que enfrentará Macri cuando asuma la presidencia el 10 de diciembre: qué hacer con el sobrevaluado tipo de cambio de Argentina y cómo desmantelar mejor los controles de capital.

Pocos temas son más divisivos en un país donde la gente considera el dólar como reserva de valor y donde el gobierno saliente de Cristina Fernández ha utilizado todos los trucos disponibles para apuntalar el peso argentino con el fin de sugerir que todo marcha bien.

"Si vemos los números, que no mienten, muestran claramente que en cuanto a la economía, el Gobierno de Cristina Fernández no hizo muchas cosas buenas", dijo Luis Secco, economista argentino.

Dejando a un lado los problemas legales de Vanoli, los otros aprietos del banco central de Argentina son claros, sobre todo porque Macri se ha comprometido a desmantelar su sistema de control de divisas el "primer día" de su presidencia, en un intento de restaurar la confianza del mercado.

El tipo de cambio oficial es de 9,6 pesos por dólar, pero en el mercado negro se cotiza a aproximadamente 15. Por lo tanto, para apoyar el tipo de cambio oficial, el banco central tiene que vender dólares por pesos. Sin embargo, carece de suficientes dólares como para hacerlo de forma indefinida.

La alternativa lógica es devaluar el peso, sobre todo porque la moneda de Brasil, el mayor socio comercial de Argentina, ha caído un 45 por ciento frente al dólar durante el último año, mientras que el peso ha perdido sólo 14 por ciento.

La devaluación del peso "es una de las más esperadas en la historia de Argentina", dijo Secco, quien argumentó que la política de tipo de cambio actual es insostenible dado que las reservas de divisas se encuentran casi a sus niveles mínimos en 10 años.

Según el banco central, las reservas son de menos de 26 mil millones de dólares. Pero Nicolás Dujovne, economista, dijo que las reservas líquidas son de sólo 2,7 mil millones. Por otra parte, están cayendo de forma "peligrosamente" rápida, habiendo disminuido en más de mil millones en noviembre.

Ése es el telón de fondo de las dos recientes medidas del banco central.

Una es la orden del 21 de noviembre de que los bancos comerciales deben vender la mitad de sus tenencias en dólares a la tasa oficial. Dujovne estimó que la medida, que recuerda la nacionalización de los fondos de pensiones del Gobierno en 2008, podría añadir 1,2 mil millones de dólares a las reservas.

La otra ha sido el intento del banco central antes de las elecciones de apuntalar el tipo de cambio oficial mediante la venta de alrededor de 17 mil millones de dólares en contratos futuros de esta moneda.

El esquema, bajo el cual los inversionistas pueden comprar dólares con una anticipación de seis meses por aproximadamente 11 pesos por dólar, esencialmente garantiza beneficios saludables si hay una devaluación antes de esa fecha. Eso ha producido una "demanda casi ilimitada" por parte de los inversionistas, dijo Pinedo.

Sin embargo, como una forma de apuntalar el peso, esto también garantiza virtualmente grandes pérdidas para el banco central. De ahí la denuncia judicial presentada contra Vanoli, quien ha sido acusado de dañar el patrimonio nacional mediante la venta de futuros a una tasa artificialmente baja.

En su primera conferencia de prensa como presidente electo, Macri pidió a Vanoli, quien ha dirigido el banco central desde octubre de 2014, que renunciara.

Vanoli se ha negado a hacerlo antes de que termine oficialmente su mandato en 2019.

Las complicaciones del banco central van aún más lejos. Si el banco carece de reservas, los economistas dicen que le será difícil al Gobierno entrante eliminar los controles de capital y evitar que el tipo de cambio alcance un nivel mucho más débil.

Eso, a su vez, alimentaría la inflación que ya se encuentra a más del 20 por ciento.

Además, la rápidamente creciente inflación de Argentina se debe a un colapso en la independencia del banco central, el cual se ha visto obligado a imprimir dinero para financiar un déficit fiscal estimado en un 7 por ciento del producto interno bruto.

Aunque Macri insiste en que quiere eliminar los controles de capital y unificar el tipo de cambio, existe un desacuerdo dentro de su equipo con respecto a cuán rápidamente se debe abrir la economía después de más de una década de aislamiento de los mercados internacionales.

Esa cuestión (además de las consecuencias políticas de una medida repentina y la posibilidad de que se encuentren otras bombas financieras de tiempo en las bóvedas) explica el llamado hecho el lunes pasado por Macri a tener "paciencia", cuando se le preguntó sobre sus planes económicos precisos.

"Realmente no tenemos buena información. Todavía no conocemos la situación exacta que estamos heredando", dijo.

La economía de Brasil se hunde aún más en la recesión

La economía brasileña, la séptima del mundo, se hundió aún más en la recesión en el tercer trimestre del 2015, cuando el PIB se contrajo un 1,7% en relación a los tres meses previos, más de lo previsto.

El PIB de Brasil cayó asimismo 4,5% de julio a setiembre en relación al 3T de 2014, el mayor retroceso desde que comenzó la serie histórica hace 19 años, precisó el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE, oficial).

Un conjunto de economistas consultados por el diario económico brasileño Valor esperaban caídas menores: -1,3% en este 3T en relación al 2T, y -4,2% en relación al 3T de 2014.

En el primer y segundo trimestre del año, la economía de Brasil se contrajo un 0,8% y un 2,1% respectivamente en relación a los tres meses previos, según las últimas cifras revisadas y difundidas este martes.

- Un obituario -En recesión técnica desde el 2T, la mayor economía de Latinoamérica va de mal en peor: de enero a setiembre, el PIB acumula una caída de 3,2% en relación al mismo periodo del año pasado, el mayor retroceso acumulado desde el inicio de la serie en 1996.

En la medición de los últimos cuatro trimestres, la contracción del PIB acumula un 2,5%.

"La primera lectura de las cifras del 3T recuerdan un obituario", dijo André Perfeito, economista jefe de Gradual Investimentos en Sao Paulo, que estima que los números pueden empeorar "por lo menos hasta mediados del año que viene".

El mercado proyecta un retroceso del PIB de 3,19% este año y de 2,04% en 2016. Si se confirman los dos años consecutivos de recesión, sería la primera vez que esto ocurre en 85 años, desde 1930-31.

La presidenta de izquierda Dilma Rousseff enfrenta un complejo cóctel que mezcla una contracción de la actividad, déficit fiscal, una inflación de casi dos dígitos y desempleo creciente. Su popularidad está en apenas 10%, la oposición pide su juicio político y el Congreso tarda en aprobar un crucial plan de austeridad.

A la inmensa corrupción destapada en la estatal Petrobras, que ha golpeado la economía y llevado a la cárcel a grandes empresarios, banqueros y figuras del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), se sumó la decisión de la agencia Standard and Poor's de retirar el grado inversor al país.

Otras dos grandes agencias, Moody's y Fitch, rebajaron la nota de Brasil al último escalón y lo dejaron al borde de perder el certificado de buen pagador.

"Lo que me preocupa bastante es la caída de la inversión. Eso sugiere que no va a haber incentivos en el futuro", lamentó el economista Perfeito.

La economía brasileña está en un proceso de ajuste recesivo, compuesto por tres aspectos, explicó: una fuerte alza de las tasas de interés (14,25% anual), un ajuste fiscal -el gobierno paró de gastar todo lo que puede- y un pesimismo generado por una crisis política muy severa.

"El ajuste demoró mucho tiempo en concretarse, y eso creó una situación de agonía prolongada. Es un proceso que debía ser rápido, pero está siendo muy difícil" debido a la crisis política y las maniobras de obstrucción al corte del gasto de parte del presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, archirrival de Rousseff, dijo Perfeito.

- ¿Como Grecia? -El gobierno de Rousseff precisa con urgencia que el Congreso le apruebe la meta fiscal de 2015, reducida varias veces hasta convertirse en déficit, porque sino estará violando la ley de responsabilidad fiscal. La votación podría tener lugar esta misma noche.

Para 2016, espera mejorar las cuentas y poder generar un superávit fiscal primario (sin tener en cuenta el pago de intereses de la deuda) de 0,7%, una meta que parece ambiciosa dados los actuales números.

"Tener un superávit mínimo el año que viene es esencial. Si no, quedaremos como Grecia, un país con problemas estructurales, que no consigue ahorrar nada para pagar la deuda", advirtió el ministro de Hacienda, Joaquim Levy, en una entrevista con el diario O Globo publicada el lunes.

"En ese escenario nadie invertiría (en el país) y el empleo se hundiría", añadió. Aunque acotó enseguida que "es claro que Brasil, con 200 millones de habitantes, toda la riqueza, la industria y la agricultura que tiene, no tiene cómo ser la Grecia de los últimos años. Tenemos que organizarnos y tener la disposición de adoptar las medidas necesarias".