lunes, 3 de septiembre de 2012

Francia moviliza al G-20 alertada por los altos precios de los granos

Una severa sequía en Estados Unidos ha generado un aumento global de los precios de los cereales y provocó preocupaciones de posibles restricciones a exportaciones y una mayor volatilidad de los valores. El presidente Francois Hollande dijo que los granjeros ya estaban sintiendo la presión del aumento de los precios. París. Francia ha movilizado a la entidad del G-20 que lidia con la información sobre el mercado agrícola debido al aumento de los precios de la soya y los granos, y está preparada para convocar a una reunión de emergencia de funcionarios de Agricultura en caso de de ser necesario, dijo este sábado el Gobierno en París. 
Una severa sequía en Estados Unidos ha generado un aumento global de los precios de los cereales y provocó preocupaciones de posibles restricciones a exportaciones y una mayor volatilidad de los valores. El año pasado, los ministros de Agricultura del Grupo de las 20 mayores economías estableció un sistema para recabar y analizar información a fin de mejorar la transparencia de los mercados agrícolas, con el objetivo de abordar la volatilidad de precios y garantizar la seguridad alimentaria. Francia, que el año pasado tuvo la presidencia del G-20, encabeza aquella entidad y un foro llamado "de reacción rápida" para manejar crisis de los mercados del sector. La ministra de Agricultura, Stephane Le Foll, dijo en un comunicado que había movilizado la entidad sobre la venta de granos a fin de "seguir de cerca la evolución de las cosechas y los mercados". 
El presidente Francois Hollande dijo este sábado durante una visita a una granja en el sur de Francia que los granjeros ya estaban sintiendo la presión del aumento de los precios. "Los agricultores están enfrentando una situación particularmente tensa por el aumento de los precios de los granos, esta es la razón por la cual le pedí a Stephane Le Foll que movilice el cuerpo del G-20 que debería medir la volatilidad de precios de las materias primas, y especialmente los granos", sostuvo. Le Foll dijo que también convocaría a una reunión de un foro de rápida reacción para la situación de los granos en Estados Unidos y Rusia - donde los daños por la sequía y las bajas existencias han elevado la posibilidad de que haya límites a las exportaciones - si es que el escenario se deteriora más.

Causas y consecuencias del euro

Uno de los temas sobre los cuales se ha escrito más en los medios de mayor difusión es el de la inminente caída del euro, observación a la que se le une una impaciencia para que se haga algo, porque sino el euro colapsará. Como he indicado ya en varios artículos, el euro no tiene ningún peligro (repito, ningún peligro) de desaparecer. Y la causa de ello es que, tal como he mostrado en tales artículos, el euro le está yendo pero que muy bien al capital financiero alemán, al sector exportador alemán, y al Estado alemán, que dominan todos ellos la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE), que son los responsables de que se reproduzca la situación actual de bonanza en Alemania y países aliados en el norte, y miseria en los países periféricos de la euro zona, incluyendo España. Esta es la situación actual, resultado de la manera como se estableció el euro y las concesiones que se hicieron a Alemania para que permitiese que el marco alemán fuera sustituido por el euro. 
Es obvio que esta historia es desconocida por aquellos que vaticinan que el euro colapsará. Recordémosla. La reunificación alemana significaba una amenaza para Europa. De ahí que algo debiera hacerse para diluir este temor a la nueva Alemania unida. Y la creación del euro fue la solución. El Presidente Mitterrand quería europeizar Alemania y anclar su destino al de Europa, y la manera de hacerlo era que el marco alemán desapareciera y fuera sustituido por la nueva moneda europea. La evidencia de que éste fue el origen del euro es bastante abrumadora. Y la reciente desclasificación de documentos hasta ahora archivados del ministerio de Asuntos Exteriores alemán, muestra claramente que el canciller Helmut Kohl era consciente y cómplice de este proyecto. (Tales documentos han sido publicados en Der Spiegel). La alternativa hubiera sido la Alemania fuerte, frente a Francia, Gran Bretaña y Rusia. De ahí que fuera el presidente francés el que liderara la integración alemana en Europa. En realidad, ya Charles de Gaulle y el canciller Konrad Adenauer habían hablado de establecer una moneda común. Pero no fue hasta mediados de la década de los ochenta cuando el euro comenzó a gestionarse y desarrollarse. Y un factor añadido que ejercía presión sobre Francia para que desapareciera el marco, es que éste era más fuerte que el franco y condicionaba constantemente el comportamiento de la economía francesa. Cada vez que Alemania crecía más rápidamente, Francia tenía que devaluar el franco francés para poder competir con Alemania. De ahí el deseo de que se estableciera una unión económica y monetaria, deseo que, en contra de lo que se ha estado publicando, era más un deseo del gobierno francés que del alemán. Constantemente se está indicando que es el gobierno alemán el que favorece el establecimiento de una Europa política, mientras que el gobierno francés, consecuencia de un supuesto nacionalismo, se opone. Lo contrario a lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo. En realidad, fue un francés, Jacques Delors, presidente de la Comisión Europea en aquel periodo, el encargado de desarrollar los primeros planes. Alemania no estaba muy entusiasmada con tal unión. Sólo el canciller Helmut Kohl estaba comprometido con ello. Pero ni el público alemán ni el establishment alemán estaban a favor. Y ni que decir tiene, el Banco Central Alemán no quería ni hablar de ello. Pero terminó imponiéndose, pues la creación del euro fue una condición para que a Alemania se le permitiera reunificarse. Así lo vio claramente el gobierno alemán. Ahora bien, para diluir la resistencia alemana, se tomaron unas decisiones que probaron ser fatales para el crecimiento económico de los países de la Eurozona, y muy en particular de los países de su periferia tales como España. Y la más importante fue que el Banco Central Europeo fuera, en la práctica, dominado por el Banco Central Alemán (el Bundesbank) convirtiéndose en un lobby de la banca alemana cuyo único objetivo es controlar la inflación, sin ninguna atención al crecimiento económico y producción de empleo. La otra condición, puesta por el Bundesbank fue el Pacto de Estabilidad, que es la fuente de austeridad que se está imponiendo a los países periféricos de la Eurozona en momentos de gran recesión. La secuencia de los hechos prueba la relación entre ellos. El 3 de octubre de 1990, el este de Europa se convirtió en la parte este de la Alemania Federal. En febrero de 1992 se aprobó el tratado de Maastricht con el Pacto de Estabilidad y la creación del euro. El BCE se estableció en Frankfurt y se le negó que pudiese ayudar a los Estados en dificultades. Su función única y exclusiva es, tal como he indicado en el párrafo anterior, controlar la inflación, el objetivo del Banco Central Alemán. Resultado de ello es que el crecimiento económico y la producción de empleo en el promedio de los países de la euro zona descendió notablemente con el establecimiento del euro. Este es el origen del problema. La banca alemana domina el proceso a través del BCE. Tal banca alemana, por cierto, alimentó también la especulación inmobiliaria española y ahora quiere recuperar el dinero invertido en tal especulación (que tiene un tamaño tres veces superior al que posee de deuda pública española). De ahí que la defensa de los bancos alemanes sea un objetivo claro de la supuesta ayuda financiera de 100.000 millones de euros, tal como reconoció Peter Böfinger, economista asesor del gobierno alemán, quien declaró recientemente que “esta ayuda no es a estos países, sino a nuestros propios bancos, que tienen gran cantidad de la deuda privada en aquellos países”. No pudo ser más claro

domingo, 2 de septiembre de 2012

El orgullo español responde a The Economist

Un internauta ha criticado de manera original la última portada de la revista británica, que hace un juego de palabras entre "Spain" (España) y "Pain" (dolor). Vea la réplica En la portada de su última edición, el semanario deja caer la S de la palabra Spain sobre un toro abandillerado, de modo que arriba sólo queda la palabra "pain", dolor. El director de arte de Marca, J.J. Gámez, ha tomado la cubierta original de The Economist y le ha dado la vuelta. 
En la nueva ilustración, que respeta todo lo demás, el toro arremete contra la S caída, que sube impulsada por el empujón para recuperar su lugar original. España deja de ser "dolor" para recuperar su nombre completo. El artículo al que hace referencia la portada se llama España puede ser reforzada momentáneamente; pero su drama contiene una lección alarmante para toda la eurozona, y a lo largo del escrito la revista se refiere a la "pesadilla de la que no se puede despertar" España. "La pesadilla española es un síntoma de lo que va mal en la eurozona", indica. 
"La lección más importante de la pesadilla española es que el retraso (en tomar decisiones) empeora las posibilidades de la supervivencia del euro". Según el semanario, es necesario "unirse o morir", lo contrario de lo que están haciendo "los 17 miembros de la eurozona, y menos aún sus 333 millones de ciudadanos" que "no se ponen de acuerdo sobre quién debe sacrificarse para permitir que emerja una nueva Europa". No es la primera vez que The Economist pone a España utiliza el estereotipado toro para describir la situación económica del país.

Economía boliviana crece 5,16% en el primer trimestre

Expansión similar a la de 2011, que alienta en el gobierno expectativas de superar su meta anual de 5,5%. El INE apuntó que el PIB de Bolivia, país de poco más de diez millones de habitantes, alcanzó en el 2011 un valor global récord de US$23.900 millones. La Paz. La economía boliviana creció 5,16% interanual en el primer trimestre, una expansión similar a la del 2011 que alienta en el gobierno expectativas de superar su meta anual de 5,5%. El Producto Interno Bruto (PIB) de Bolivia había crecido 5,17% en el 2011, según cifras informadas este miércoles por el Instituto Nacional, un resultado que estuvo ligeramente por encima del 5,1% estimado inicialmente por el gobierno izquierdista de Evo Morales. "En el primer trimestre de este año tenemos un crecimiento del PIB de 5,16%, dentro de lo que habíamos proyectado", dijo en conferencia de prensa la ministra de Planificación, Viviana Caro. "Habíamos proyectado que la tasa de crecimiento del PIB (en todo el 2012) esté por encima de la tasa de crecimiento del año pasado", añadió. Aunque en el primer trimestre del 2011 la tasa interanual de expansión había sido de 5,63%, Caro afirmó que la fortaleza del consumo interno, la expansión de sectores claves y nuevas inversiones públicas "apuntan este año a acelerar el crecimiento en el segundo semestre y superar el 5,5%". Remarcó que, al igual que en el 2011, la actividad del primer trimestre estuvo apuntalada por una fuerte demanda interna en los sectores de construcción, servicios financieros, agroindustria, transportes y telecomunicaciones, principalmente. PIB 2011. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la expansión del PIB del 2011, del 5,17%, fue la segunda mayor en más de una década, superada sólo por el 6,15% del 2008, antes de una crisis inmobiliaria y financiera que golpeó a los mercados internacionales. Para el 2012 la proyección oficial de inflación máxima es del 5,0%, con equilibrio fiscal y exportaciones de al menos US$10.000 millones. El INE apuntó que el PIB de Bolivia, país de poco más de diez millones de habitantes, alcanzó en el 2011 un valor global récord de US$23.900 millones. "El PIB del 2011 a precios corrientes es aproximadamente el doble que el que tenía Bolivia en el 2006", dijo recientemente el ministro de Economía, Luis Arce. Destacó que del crecimiento del 2011 al menos 4,5 puntos porcentuales correspondían a la demanda interna, producto de lo que llamó "política de redistribución de ingresos" impulsada por Morales en forma de bonos a estudiantes, madres y ancianos, con recursos procedentes principalmente de empresas nacionalizadas.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Fuerte discusión entre Berlín y Madrid por el rol del Banco Central Europeo

Las diferencias entre funcionarios de las administraciones de Angela Merkel y Mariano Rajoy. El viceministro de Exterior español, Íñigo Méndez de Vigo, le respondió al vicecanciller alemán que el BCE tiene que "poner fin a los intereses absurdamente elevados para los títulos de deuda española". El funcionario germano había afirmado que el Banco Central no debe financiar deudas estatales. 
En una discusión transmitida por medios de Berlín, Méndez de Vigo remarcó que Alemania "se ha beneficiado como ningún otro país con las exportaciones dentro de la UE". Además, recordó la historia de la postguerra al mencionar que "tras la II Guerra Mundial se ayudó mucho a Alemania en una situación mucho más complicada. Muchos países hicieron sacrificios financieros en favor de Alemania. Es algo que Alemania no debería olvidar". Al mismo tiempo, el viceministro advirtió, a través del periódico Bild, a políticos alemanes del peligro de provocar la quiebra de Grecia mediante un debate público. "Considero que es muy peligroso lo que está pasando ahora en Alemania. Uno tiene la sensación de que algunos políticos quieren desencadenar la suspensión de pagos con sus declaraciones. Me pregunto si son conscientes de las consecuencias". El miembro del gobierno de Mariano Rajoy aseguró que la situación en su país es muy diferente de la de Grecia y demandó la intervención del Banco Central Europeo para poner coto a las tensiones en los mercados que atenazan a España. "La situación es grave. El BCE tiene que actuar y mostrar firmeza", insistió. 
El funcionario opinó que "nuestra economía es fuerte, el Estado funciona y estamos afrontando los problemas. Pero ahora tiene que moverse el Banco Central Europeo para poner fin a los intereses absurdamente elevados para los títulos de deuda española". Méndez de Vigo hizo así alusión al ministro de Economía y vicecanciller alemán, Philipp Rösler, quien días atrás habló abiertamente de la posibilidad de que Grecia abandone el euro. El estadista de Angela Merkel fue controversial al decir que "en mi ministerio hemos hecho la experiencia sin embargo de que el gobierno griego ha concretado pocas cosas", según el dirigente. Así generó inseguridad en los mercados e indignación en Atenas al afirmar que ya no le asusta una posible salida de ese país del euro. Rösler discrepó con el español del rol del BCE, que debe seguir siendo independiente, según cree: "La tarea central del BCE debe ser el mantenimiento de la estabilidad del valor del euro, no la financiación de las deudas estatales". A lo que añadió que "sólo lograremos confianza en la eurozona si se mantiene de forma consecuente la disciplina presupuestaria y si se aplican de manera decidida las reformas estructurales". 
El jueves, el presidente del BCE, Mario Draghi, manifestó la intención del banco de defender el euro con todos sus medios, lo que fue interpretado como una posibilidad de que la entidad vuelva a comprar deuda de países en problemas como España o Italia. Por último, el viceministro de Economía alemán criticó a las calificadoras de riesgo. Al respecto, opinó que "se ha demostrado que saben muy poco, no ven todo y a menudo de manera unilateral, no ayudan lo suficiente. Ya no ocurre más que se vea a las tres grandes agencias como dioses del mercado". En esto último coincidió el ministro de Finanzas germano, el demócrata cristiano Wolfgang Schaeuble, que no espera que Alemania tenga que pagar intereses más altos por su deuda tras el anuncio de Moody's

Monedas latinas a la baja por la crisis

La mayoría de las monedas de América Latina operarían con tendencia débil esta semana, atrapadas en la incertidumbre de una economía global que amenaza con desacelerarse bajo el peso de la crisis europea y las menores tasas de crecimiento en China y Estados Unidos. El temor a que España pueda necesitar un rescate y las dudas sobre la fortaleza de la recuperación de Estados Unidos, un socio comercial clave para gran parte de los países de la región, marcarán el tono de las monedas latinoamericanas, tras una semana en la que la que muchas de ellas acumularon pérdidas. Los inversores tendrán más claridad sobre el verdadero estado de la economía estadounidense al final de la semana, cuando el Gobierno publique su primera estimación sobre el crecimiento del PIB durante el segundo trimestre. Según un sondeo de Reuters se espera una tasa anual del 1.5%, menor a la expansión del 1.9% vista en el primero. Este dato será clave para determinar la trayectoria de muchas de las monedas de la región, pero especialmente la del peso mexicano, dados los estrechos lazos comerciales y económicos del país con su vecino. "Si se confirma la desaceleración de Estados Unidos, el peso mexicano podría verse debilitado, hacia niveles de 13.40/13.45 unidades por dólar. La situación en España, donde la prima de riesgo ha subido muy fuerte, hace ruido y también podría pegarle al peso", dijo Benito Berber, analista cambiario de Nomura Securities. El peso cerró el viernes en 13,3650 unidades, con una baja del 1.08% y en la semana acumuló una pérdida del 0.47 por ciento. Sin embargo, esta tendencia de debilidad del grueso de las monedas podría resultar temporal, debido a que los fundamentos de las economías latinoamericanas, que incluyen tasas de interés superiores al 4% en muchas de ellas, apoyan el ingreso de capitales a la región. "Esta semana podría producirse un rebote técnico del dólar (frente a las monedas de la región), ya que muchas están cerca de soportes técnicos, pero la tendencia de fondo es hacia la apreciación, porque los mercados apuestan a los diferenciales de tasas", dijo Sergio Tricio, jefe del Departamento de Estudios de Forex Chile en Santiago. Una historia aparte es el real brasileño, que se ha venido depreciando por la debilidad de la economía del país y por la expectativa de nuevas bajas en la tasa de interés. El real brasileño cerró el viernes con una baja del 0.47% a 2.0233 unidades por dólar, aunque el Banco Central ha logrado reducir su volatilidad a punta de intervenciones. Sería justamente el temor a más intervenciones lo que haría que esta semana el real opere dentro de rangos estrechos. "El real se ha debilitado por las expectativas de bajas de tasas, pero creemos que no lo hará

China y tasas

Las nuevas preocupaciones por la crisis europea también afectarían al peso chileno esta semana y lo harían retroceder desde los máximos de dos meses que tocó el jueves pasado. "Debido al recrudecimiento de la crisis por el tema de España, la tendencia será hacia un alza del dólar durante la próxima semana, con niveles que irían desde los 487 a los 492.00 pesos, de no mediar alguna noticia que devuelva la tranquilidad a los mercados", dijo un operador en Santiago, donde el peso cerró en 489.30 pesos para la venta el viernes. Los mercados cambiarios también tendrán un ojo puesto en la economía de China, el principal comprador de las materias primas que exporta la región. Después de conocerse que el Producto Interno Bruto de China creció en el segundo trimestre a su ritmo más lento en tres años, el índice del banco HSBC sobre la actividad en el sector manufacturero del país arrojaría esta semana nuevas luces sobre uno de los motores de la economía. Con esto en mente, el Banco Central de Colombia celebrará el viernes su reunión de política monetaria, donde Berber de Nomura apuesta por una baja en la tasa y proyecta que esto pueda golpear al peso colombiano y llevarlo más cerca de las 1,800 unidades por dólar. 
"El peso ha sido muy resistente a depreciarse por el flujo de dólares, pero esta semana veo una tendencia de debilidad por las expectativas de una baja en la tasa", dijo Berber. En Buenos Aires, el mercado cambiario continuará mostrando una marcada disparidad de precios entre la cotización oficial y la paralela como consecuencia de leves, pero persistentes, compras de divisas en el mercado informal a modo de coberturas por la inflación. Mientras, en Perú, el sol entraría en una etapa de mayor estabilidad tras cerrar el viernes con su mayor baja en casi dos meses. "En adelante, posiblemente el tipo de cambio registre un comportamiento más estable, ante (...) el efecto marginal de la demanda estacional de soles en julio", dijo el analista Mario Guerrero, del banco Scotiabank en Lima. En el camino de las monedas latinoamericanas se cruza también un cambio incipiente en el panorama de inflación, producto de la actual alza en los precios internacionales de los alimentos y del petróleo. "La fuerte caída en las expectativas de inflación dio margen a los bancos centrales para bajar tasas, ahora ese margen se está revirtiendo por el alza del petróleo y los granos", dijo Tricio, señalando que el menor espacio para reducir las tasas podría favorecer a las monedas de la región. Un sondeo de Reuters mostró que los economistas creen que América Latina es vulnerable a la actual ralentización global, especialmente por la enorme dependencia a China. Esto haría que muchos bancos centrales de la región dejen estables las tasas en lo que resta de este año. ¿Cómo ves el desempeño de la región frente a la crisis europea y la desaceleración de China?